
| Todo sobre el sexo oral |
| FECHA: 22/01/08 |
Todo sobre el sexo oral
No sólo la boca participa de él.
La boca participa en la sexualidad y no solamente para besar.
Es una herramienta extraordinaria, tan sensible como la pulpa de nuestros dedos, tan finamente activa como nuestras dos manos. Ésta es la razón por la que puede dar y recibir.
Sin embargo, a veces tenemos tendencia a reducir su participación al mínimo: algunos besos en los preliminares, algunas prácticas buco-genitales un poco estandardizadas. Para aumentar los placeres, te presentamos algunas ideas, a veces originarias de las noches de tiempos ancestrales...
La boca
Toda la boca, como orificio, produce placer. Puede contener ciertas partes del cuerpo: labios, lóbulo de la oreja, una porción de piel y, por supuesto, una parte del sexo, de la vulva, de los testículos o de su pene. La boca es cálida, húmeda, suave y sensible, lo que la transforma en una herramienta de placer excitante.
La lengua
La lengua es, junto con los dedos, la zona más sensible de nuestro cuerpo y también la más hábil. Ésta es la razón por la que cuando realiza caricias, éstas son extremadamente eficaces. También es la el centro de la sensación del gusto y permite que éste aporte placer y también lo reciba: el de probar el cuerpo de la pareja.
Los labios
Son una frontera entre el exterior y el interior del cuerpo. El límite entre el beso y el french-kiss más penetrante, un aperitivo de la relación sexual. Los labios son activos, ya que pueden chupar, aspirar, acariciar, pero también pueden actuar como receptores, el encuentro de dos bocas es asimétrica, como asexuada.
La saliva
Es el lubrificante del beso. Pero también suele servir de lubrificante natural durante los encuentros « sexo-boca ». Y como el aroma de un buen plato, el deseo provoca la segregación de saliva. La cual puede ser voluntariamente utilizada como lubrificante durante las relaciones sexuales de penetración vagina-pene. La saliva siempre está disponible y es eficaz.
El gusto
Probar al otro con su lengua, su boca. ¿Encuentro su gusto salado? ¿Dulce? ¿Un poco amargo? ¿Delicadamente picante? El gusto como el olfato son los dos sentidos que permiten experimentar a fondo el amor oral.
El olfato
Es el sentido más primitivo. El sexo oral permite conocer realmente el perfume de la intimidad del otro. Y en la mayoría de los casos, cuando se ama a la persona, nos encanta este delicioso olor... siempre y cuando la higiene sea irreprochable. |
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